¿Quien piensa en uñas sin esmalte hoy en día?

Al menos alguna vez en tu vida has probado poner una fina (¡o muy gruesa!) capa de esmalte en tus uñas.

Seguro que en casa hay una cajita con algunos colores… (secos o no, ¡es otro tema!)

¡¡¡La variedad que existe en la actualidad es casi infinita!!

Las uñas son una parte de nuestro cuerpo que también podemos “maquillar”.

Desde la época de los faraones en el antiguo egipto, hasta la actualidad, las uñas han pasado por diferentes estilos y colores, además de decoraciones sobre ellas y a su alrededor con bijouterie.

Los primeros que comenzaron a pintar las uñas fueron las personas de la nobleza egipcia, ya que los distinguía del resto, y en concreto las llevaban de color rojo.

¿Porqué nos pintamos las uñas?

En China también se vieron destellos metalizados en las uñas de la dinastía Zhou, así como rojos oscuros o negros para la Dinastía Ming.

En esos días los esmaltes se conseguían a base de mezclar ingredientes como clara de huevo, cera de abejas y goma arábiga.

Ya sobre el 1900 las mujeres comenzaron a poner cremas y polvos de color en sus uñas cubiertos por un barniz transparente, pero el resultado obtenido sólo duraba unas horas.

En 1917, Cutex lanzó el primer esmalte de uñas líquido. Ellos comenzaron a comercializarlo por 35 centimos de dólar, y era un artículo de lujo para la época.

Las primeras marcas en comercializar el esmalte tal y como lo conocemos en la actualidad fueron Cutex y Revlon

En 1957 Un dentista llamado Frederick Slack se rompió una uña mientras estaba en  su consulta, para solucionarlo rápidamente utilizó el acrílico que tenía a mano, y ayudado por un poco de papel de aluminio, reparó su uña.

Este fue el comienzo de las extensiones de uñas acrílica.

La expansión se produjo en 1970 gracias a Hollywood.

Con motivo del rápido crecimiento de la industria del cine, fue necesario comenzar a optimizar los tiempos de rodaje.

Anteriormente no se había dado importancia a las uñas de las actrices porque las películas se grababan en blanco y negro, pero con el color fue necesario un estilo de uñas que combinara a la perfección con los cambios de vestuario.

Fue así como a Jeff Pink, fundador de la firma cosmética Orly, se le ocurrió en 1975 pintar las puntas en blanco y dejar el resto al natural, únicamente resaltado por el brillo.

Esta nueva tendencia fue llevaba a París, la ciudad de la moda, cosechando tanto éxito que terminó por denominarse “manicura francesa”.

Llegando a los 80’s, los colores vibrantes y los neones en las uñas, complementaban el arcoirirs de los maquillajes de la época.

Con el nuevo siglo, las opciones comenzaron a ser infinitas. Uñas cortas, más largas, puntiagudas, en forma cuadrada, redondeada, colores vivos, mates…

En 2012, las ventas de esmaltes para uñas alcanzaron la cifra de  $768 millones sólo en Inglaterra, superando el récord hasta ahora batido solo por los pintalabios.

En la actualidad pintarse las uñas es un must have innegociable.

Dada la variedad de opciones que existen el el mercado, ¡esto ya es una verdadera locura!

Podemos encontrar cosas tan novedosas como .acabado de terciopelo, mate, con decoraciones, , rubber nail polish, magnéticas, metalizadas, efecto marmolado, con stickers glitters y podemos seguir… ya que la imaginación nunca acaba.

Y tú, ¿con cuál te atreves?

Si este mundo te atrapa y enloquece, hemos creado unas Masterclasses ¡perfectas para refrescar tu verano!

Y. si quieres saber un poquito más sobre uñas, te invito a que veas el post anterior sobre las Uñas de moda.

Hasta prontito…

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